Mira a tu alrededor, en las cosas de afuera y de adentro, en lo oscuro y lo claro. Imágenes, formas, sonidos, olores, colores, texturas... las percibes porque existen, las sientes porque existen. Todo existe a la vez, y lo imaginario inexistente está también en el momento en el que las ves, y en el momento en que las imaginas o visualizas ya están en la existencia... todo está iluminado.
Las bases del todo, de la existencia son las siguientes. Amor, tiempo y relatividad. De ellas parte todo, y llega todo a la nada a la vez.
El secreto de todo esto lo tenemos al nacer... el empezar a ser adultos significa el perder este conocimiento inttuitivo de las cosas. Qué es un adulto? Un niño que olvidó su relación con la vida; un niño que aprendió a temerle algo. Así que la idea no es que te deprimas leyendo eso, sino que seas como estaba pensado que lo fueras.
La vida no es sobre qué eres, no es sobre quién eres (aunque necesitas saber esto para tomar tu camino), qué haces, tu nombre, status... tu vida está en cómo los demás te recuerden, ahí sí, por lo que hiciste, por lo que pensaste... por cómo influíste en ellos y en las vidas de otros y esto es lo que se llama trascender realmente. Tu corazón es lo que queda, el amor y lo que le diste a los demás es lo que queda en ellos realmente.
Recuerdas a tu gran amor de escuela/colegio?, tu mejor amigo/a? Aquel que te molestaba? Aquel te prestaba un oído cuando querías reventar y contar lo que sentías? La primera sonrisa que recuerdas que te haya impactado? No importa dónde estén ni lo que hagan: ellos viven en tí, a través de tus recuerdos de ellos. Así como tú vives en los recuerdos de los demás, así te hayan visto pocas veces o una sola, o no te hayan conocido realmente. No importa. Es tu huella, tu marca, lo que dejas en este mundo a los demás.
Quién recuerda a César, Bolívar, Hitler, Einstein, El Che, Lincoln, Ghandi, etc etc etc y todos esos nombres que aprendimos en clases y en libros de historia? Todos sabemos sus nombres, que por sus acciones trascendieron en la historia de la humanidad para bien o mal y son parte de la cultura popular. Entonces uno tiene la idea de hacer algo gigantesco, hacer la diferencia, ser recordado por alguna obra inmensa, o tener poder para ser importante y ser recordado. Pero eso no lo es. Empresas van y vienen. Esos nombres que recordamos, sabemos las acciones que están grabadas en la historia, frases que hayan dicho. Pero no los conocemos, nunca sabremos realmente cómo eran. Solo es un nombre en un papel con su foto. No han tocado nuestras vidas.
Amor:
Esto es lo que define al mundo. Simple, directo, y cursi si se quiere ver así... pero es la verdad. El amor – o la falta de éste – es lo que mueve o detiene al mundo. El odio es simplemente la falta del mismo, o el amor “a la contraria” si se quiere. Por qué odias a alguien? Porque te molestan cosas de la persona que no son como tú quieres que sea (amor a ti mismo). O porque te hicieron algo malo (acciones que satisfacen a esa persona basadas en amor a sí mismo). Entonces... las cosas se mueven por este sentimiento, depende de cómo está direccionado.
Según las religiones, un ser supremo hizo al mundo por amor. No es entonces fácil entender que si todo fue creado por ese sentimiento, es el más fuerte de todos los demás? O... tristeza, felicidad, desesperación, venganza, etc, son precisamente la falta, llenura, ansiedad o sed ciega de justicia para tener amor? Al fin y al cabo todos se complementan de una forma u otra. La justicia establece equidad para todos. La venganza es la necesidad o sentimiento de “ajustar” la balanza rápidamente.
Felicidad es la sensación de amor en uno. Amarse e irradiar amor hacia los demás. El sentirse realmente completo. La tristeza es el vacío cuando no la sentimos cerca.
Por qué entonces existe tristeza en el mundo? Balance. Las cosas “malas” son el balance, que indica que sí hay cosas “buenas” en él. Si no tienes hambre alguna vez, no vas a saber lo que es el placer de sentirse lleno. Si no has sufrido una decepción sentimental, no vas a apreciar el estar enamorado como se debe, no vas a valorar cosas después. Si no has estado triste, no sabes lo que es ser feliz. Si siempre tienes lo mismo, cómo sábes qué te falta? Por supuestoq ue se pueden llegar a las respuestas sin necesidad de experimentar el opuesto, pero en meditación, en escuchar lo que tu corazón dice. Todas las respuestas siempre han estado ahí, el problema es que no sabemos escuchar.
Tiempo:
“El tiempo es oro” dice un refrán. Y lo es, pero no en el aspecto que describe esa frase. Todo tiene un tiempo, pero no somos dueños de él. Cualquier intento por controlarlo, es... pues, agarrar arena con la manos y ver como se descila por los dedos. Vivir siempre un segundo "atrás" de donde "deberías" estar.
Al hablar aquí de tiempo también se puede hablar de espacio. Todo tiene su momento. Nosotros tenemos nuestro momento. Todo está definido así, por razones que ni tú ni yo podemos comprender por lo absurdamente sencilla que puede ser la respuesta. Y tu, yo, todos, tenemos las respuestas. Sí. El gran problema de toda la ecuación es escuchar y comprender la respuesta. Y sobre todo aceptarla por más absurda que sea.
No cometas la estupidez de pensar en el tiempo. No pienses en el tiempo perdido, ya pasó. No pienses en un futuro y trabajar para un futuro que siempre estará allá: nunca llegarás a él. Plazos, metas, pasos para conseguir lo que quieres, sí, pero no te frustres en pensar que no llegas, o que no queda tiempo para hacer cosas que quisieras hacer: sólo hazlas. Mira el presente, es tan fugaz que esto que acabas de leer, ya es pasado. Vivimos un segundo en el futuro; el siguiente es pasado y no hay nada que hacer al respecto. Vive!
Que justo te tocó vivir en época de crisis? Que te hubiera gustado nacer en una época más tranquila? Tú no decides eso, al menos no aquí. En palabras de J.R.R. Tolkien a través de su personaje ficticio, “Gandalf el Gris”: Todo lo que uno debe hacer es decidir qué hacer con el tiempo que se le ha dado”.
Relatividad:
Una de las cosas que más me ha llamado la atención es el cómo "cambian" las cosas de la manera en que uno las vea, sin embargo aquello será siempre lo mismo. Entre más cambian las cosas más siguen igual. Esto no significa que tu vida debe ser una rutina. Todo lo contrario. Haz algo diferente todos los días, y eso será tu vivir diario. Vive y se feliz un día a la vez, y ese será tu vivir diario.